
Por Rigoberto González
El pueblo indígena Tének, heredero directo de la cultura maya, mantiene vigente uno de los sistemas de medicina tradicional más sólidos de México, basado casi en su totalidad en plantas nativas, un estudio científico reciente reveló que el 89 por ciento de las especies medicinales que utilizan son originarias del país, reflejo de un conocimiento profundo del entorno que ha resistido más de 500 años de influencias externas.
La investigación, publicada en la revista Diversaberes (volumen 2, 2025) y desarrollada por especialistas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, documenta 550 especies medicinales empleadas por el pueblo Tének y las integra en el Catálogo de plantas medicinales de la región biocultural Huasteca, una plataforma digital de acceso público.
Este saber milenario, transmitido de forma oral por más de tres mil años, contempla tratamientos para enfermedades digestivas, respiratorias, de la piel y padecimientos culturales como el “susto” o la pérdida del espíritu. Las hojas son la parte más utilizada y la mayoría de las plantas se recolecta directamente de bosques y selvas bien conservadas.
Los investigadores destacan que, pese a la introducción de plantas extranjeras desde la época colonial, los Tének han priorizado el uso de su flora local: solo 50 especies registradas son exóticas. Sin embargo, el estudio también advierte riesgos, ya que algunas plantas clave —como el cedro rojo o variedades de algodón silvestre— se encuentran en peligro de extinción.
La Huasteca potosina enfrenta actualmente presiones por la expansión ganadera y los monocultivos, como la caña de azúcar, lo que amenaza tanto la biodiversidad como la continuidad de este conocimiento ancestral. Ante ello, el catálogo digital busca preservar no solo plantas, sino una forma de entender la salud ligada al equilibrio con la naturaleza.
Para la comunidad científica, la medicina Tének representa una farmacia natural invaluable y un ejemplo de sostenibilidad, identidad y resistencia cultural cuyo futuro depende del respeto a los pueblos originarios y a sus territorios.



