
Por Rigoberto González
Para que una tradición no muera, primero tiene que volver a escucharse, con esa idea, Mariel Elena Lara, egresada de la Licenciatura en Educación Musical de la Universidad Veracruzana (UV), desarrolló un proyecto enfocado en rescatar y revitalizar el Pulik Son o Danza Grande de Malinche, una práctica musical ritual del pueblo Tének, en la Huasteca potosina.
Su objetivo principal es llevar esta música ritual a las infancias, a través de materiales educativos creados en diálogo directo con la comunidad, para que niñas y niños conozcan, valoren y se apropien de su herencia cultural desde la escuela.
Para Mariel, el proyecto también fue un viaje personal, originaria de la región Tének de San Luis Potosí, creció rodeada de son huasteco, danzas tradicionales y música ritual, pero con el paso del tiempo observó una realidad preocupante: ya casi no hay referentes, los músicos son personas mayores y la transmisión oral se ha ido perdiendo, a esto se suman la migración, el abandono de la lengua Tének y la discriminación que muchas infancias viven en las aulas.
“En mi comunidad, la música se está quedando sin quién la herede”, lamentó.
Con el apoyo de Micaela Santiago, hablante y traductora Tének, la investigadora se acercó a los músicos rituales más ancianos, quienes aún conservan el conocimiento del Pulik Són.
A través de entrevistas y testimonios, documentó historias y saberes que revelan cómo, antiguamente, la música elegía a sus danzantes a través de los sueños, una práctica ritual que hoy ha tenido que cambiar ante la falta de nuevas generaciones interesadas.
Uno de los hallazgos más importantes fue que la comunidad está abierta a nuevas formas de enseñanza, incluso a que las niñas participen, algo que antes no ocurría, pues tradicionalmente las mujeres no eran músicas dentro de la danza, también detectó mayor confianza hacia proyectos que regresan el conocimiento a la comunidad, ya que durante años se han realizado investigaciones sin compartir resultados con quienes resguardan la tradición.
Como resultado del proyecto, y con financiamiento del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), Mariel desarrolló un material didáctico innovador titulado “El sueño de Micaela”, diseñado para fortalecer la educación musical desde una perspectiva culturalmente situada.
El material incluye:
Tarjetas tipo Montessori con términos en español y Tének
Ilustraciones de los personajes del Pulik Són y sus vestimentas
Textos en verso, inspirados en la tradición huasteca
Audios accesibles mediante códigos QR, con explicaciones en lengua Tének
Un libro para colorear que narra la historia de una niña que recibe el don musical
Una caja pedagógica que simula un hakal, la casa tradicional Tének, llamada “La casita del Pulik Son”
La intención, explicó Lara, es devolver la música ritual a las infancias, fortalecer la lengua Tének y brindar herramientas para que la educación básica reconozca y valore la riqueza cultural de los pueblos originarios, el proyecto también contempla actividades pedagógicas y seguimiento en el aula para asegurar que el material no solo se use, sino que genere identidad y continuidad cultural.



