Facebook x

  • Inicio
  • Sabores
  • Identidad
    • Tradiciones
    • POTOSILANDIA
  • Aquí te quiero
    • Pachanga
    • Musiqueros
  • Extrañas Cosas

Humedal de Tampasquín: santuario natural del lagarto de pantano

  • Imprimir
  • Correo electrónico

Conocido como “Cabezas”, el humedal de Tampasquín se extiende al sureste del municipio de Tamasopo y constituye uno de los ecosistemas más valiosos de la Huasteca Potosina. Sus aguas albergan una rica diversidad de flora y fauna, incluyendo peces endémicos que se mimetizan entre la densa vegetación acuática, así como al lagarto de pantano (Crocodylus moreletii), especie protegida y en peligro de extinción, amenazada por prácticas clandestinas e irresponsables.
De acuerdo con el cronista José Trinidad Rojas Gómez, este cocodrilo americano —también conocido como cocodrilo pardo o negro— puede alcanzar hasta 2.5 metros de longitud y habita en zonas del Golfo de México y Centroamérica. En Tampasquín, el humedal se despliega entre las comunidades de Cabezas, Capuchinas y Veinte de Noviembre, para luego transformarse en un cauce fluvial que desemboca en el río Santa María, donde se forman caídas de agua de gran belleza.
En ese breve trayecto destaca la cascada California, de casi diez metros de altura, que rompe con la imagen tradicional de los pantanos como cuerpos de agua estáticos. La ciénaga se alimenta de múltiples nacimientos cristalinos provenientes de la Sierra Madre Oriental, entre los que sobresalen las llamadas “pozas de las curanas”, cercanas al ejido Cabezas.
El sitio no es apto para nadar, pero resulta ideal para quienes buscan el contacto con la naturaleza. Su mayor riqueza está en la exuberante vegetación, la fauna silvestre y la observación de aves, muchas de ellas migratorias provenientes de América del Norte y del Golfo de México. Tampasquín es, más que un paisaje, un refugio natural que exige respeto y conservación.